Jordi Sabater

O cómo perder un tren antes de que pase.

He querido copiar el título del blog para mi primera aportación, y llevarlo a mi terreno. Perder un tren, y quedarse mirando como se aleja, significa enfrentarse a la posibilidad o realidad de no llegar a tiempo a nuestro destino. Para cualquier PYME uno de los destinos manejados en el día a día es ser eficiente en la gestión. Y expandir la gestión de un negocio, o trasladarla, o moverla hacia Internet es una muy buena alternativa.

Y de esto hablaré a lo largo de una serie de artículos que empezamos con el que estáis leyendo. Intentaré explicar, de forma sencilla, muchas de las alternativas a las que muchas PYMES pueden optar, y cuyo objetivo es mejorar, de forma clara, la eficacia de la gestión.

No pretendo que ninguna gran empresa, ni tan siquiera mediana, haga caso de lo que aquí se expone. Tiene sus “mega-departamentos” tecnológicos llenos de grandísimos profesionales que dominan el tema mucho mejor que yo.

Yo me dirijo a vosotros, PYMES y profesionales que disponéis de una estructura mínima y que buscáis la mejora continua.

Cojamos el tren todos juntos…

Primera “estación”: El concepto.
En los últimos años se han popularizado conceptos como “cloud computing” y “software en la nube”. O algunos más técnicos como “Saas” y otras variantes.
Todo lo anterior engloba un concepto relativamente sencillo: acceder a una serie de servicios a través de Internet.

Un ejemplo muy claro: en vez de adquirir un paquete de contabilidad e instalarlo en los ordenadores de la empresa, se contrata un servicio de contabilidad online y se gestionan estas tareas desde cualquier ordenador que tenga una conexión a Internet.

Resumiendo: Casi cada proceso inherente a la gestión de un negocio, entendido de forma amplia, es posible “moverlo” al mundo online.

Segunda “estación”: La Facilidad de Uso
La generalización, lenta pero irreversible, en el uso de este “software en la nube” se produce al mismo tiempo que asistimos a un progresivo proceso de “digitalización” de la sociedad en general. Así, los usuarios se están acostumbrando a convivir con los procesos relacionados con Internet, tanto en el ámbito particular como en el profesional.

Y el uso masivo de dispositivos móviles, de fácil uso en su mayoría, ha reforzado esta tendencia.

Las aplicaciones “en la nube” suelen ser modernas y con diseños atractivos y sus creadores las programan teniendo en cuenta el personal que las va a utilizar.

Más ejemplos: Desde llevar un registro de nuestros gastos escaneando los tickets con el móvil a realizar pedidos a proveedores desde la propia Intranet del mismo, pasando por la eficiente web de la Agencia Tributaria que lo tiene todo previsto.

Resumiendo: Las herramientas de gestión “en la nube” también están evolucionando, en facilidad de uso, como el resto. Y por lo tanto, una supuesta dificultad en su utilización no es un criterio relevante. Es fácil de usar y fácil acceder.

Tercera “estación”: Un Coste Asequible
La oferta es muy variada y pequeñas startups están ofreciendo productos y servicios que no tienen nada que envidiar a los que ofrecen las “grandes” del sector. Y con precios realmente atractivos.

La competencia en el sector del “cloud computing” ha repercutido en unos precios muy competitivos que han reforzado el proceso de optimización de costes.

Os cuento un ejemplo : Hace pocos años, le sugerí a un cliente la contratación de un paquete de contabilidad y facturación en la nube para modernizarse. Se buscaron presupuestos de distintos proveedores y se tomó la decisión.

En ese momento, el departamento de administración lo llevaban tres personas, una de ellas el hijo del gerente. Al poco tiempo de la implantación, el hijo del gerente estaba vendiendo, el contable seguía en su puesto, y el asistente se estaba formando para implantar un completo CRM en la empresa, online por supuesto.

Resumiendo: Oferta muy variada y de gran calidad, bien adaptada a las necesidades del cliente, totalmente personalizable, y a un precio muy competitivo y prácticamente sin necesidad de inversiones iniciales en equipamiento.

Cuarta estación: La Personalización, La Seguridad, La Escalabilidad y muchas más
Finalmente os podría nombrar más puntos favorables a la adopción del “cloud computing”, por ejemplo:

  • Personalización: muchas de estas herramientas, diseñadas en modernos lenguajes de programación, permiten personalizar en gran medida la experiencia que tendréis al utilizarlas.
  • Seguridad: a pesar de que Google, Amazon y otros grandes de Internet han sufrido fallos puntuales en sus servicios (es decir, nadie es fiable al 100 %), son los que más invierten en dotarse de métodos alternativos para que el daño sea mínimo. Y sin duda son más fiables que un ordenador instalado en un despacho que puede ser víctima de virus, goteras, incendios…o que nuestra taza de café decida perder la verticalidad y derramar su contenido donde no debería.
  • Escalabilidad: sin ánimos de generalizar os diré que el propio diseño de dichas herramientas hace que sean fácilmente ampliables en función de las necesidades del usuario. Y, generalmente, dichos cambios suelen tener un precio más competitivo que sus “compañeros” instalados en ordenadores personales, etc…

Hay más, muchas más, y en próximos artículos os hablaré de ellas.

Los contras

No quiero finalizar sin hacer una mención, con todos los honores, a los puntos débiles. Los hay. Para muchas empresas van a ser muy relevantes. Para otras mucho menos. Pero estoy convencido queel camino de “expandir” (mover, en nuestro caso) la gestión empresarial hacia Internet es totalmente irreversible.