A continuación os reproducimos parcialmente el artículo que publicó ayer nuestro compañero Carlos Roig en el blog “Expande Tu Negocio en Internet” en ElEconomista.

Ya estamos en 2014 y, todo el mundo que está al tanto de las últimas tendencias del mundo Mobile, tienen una palabra grabada a fuego en la mente: m-commerce. Aunque, sinceramente, a mi me gusta más llamarlo “comercio móvil”. Y es que no sólo son simples rumores que este año va a haber una explosión en el mundo del comercio móvil, sino que prácticamente ya son hechos. Y los datos avalan estas afirmaciones.

Mi idea inicial al empezar a redactar este post era la de explicar un poco por encima el porqué los expertos afirman que este año será “el año”. Pero a medida que recopilaba información del tema me di cuenta que ya hay suficientes datos y artículos al respecto, pero lo que poca gente nos dice es cómo aprovechar el impulso que viene para hacer crecer nuestro negocio.

Para los que no lo sepan, el comercio móvil se trata de la compra de artículos, servicios, comida, muebles, etc. utilizando nuestro Smartphone. Y no sólo hablamos de que el consumidor acceda a nuestra web desde su teléfono para mirar los precios de nuestro catálogo y los compare con otras tiendas, sino que acabe realizando el pago a través de él. Cada vez más y más usuarios realizan el proceso completo de compra de artículos íntegramente desde su teléfono, por lo que se deben conocer ciertos aspectos a tener en cuenta para conseguir que estos usuarios acaben realizando dichas compras sin que se frustren por el camino, dejando la cesta de la compra llena y olvidada.

Webs responsivas

Como comentaba hace unas pocas líneas, una de las maneras que tiene el consumidor final de comprar nuestro producto o servicio es a través del acceso a nuestra web desde su Smartphone, mirando nuestro catálogo y finalmente realizando el pago por la compra. Pero, ¿qué pasa cuando el usuario accede a nuestra web y ésta no está preparada para “funcionar” en un teléfono móvil o en una Tablet? El usuario se sentirá desorientado sin saber muy bien hacia donde dirigirse. Zoom por aquí, zoom por allá, rastreando la web como si fuera el GoogleMaps… Al final, frustrado al no poder realizar la compra por el móvil, tendremos muchísima suerte si lo deja para otro momento, cuando esté delante de un ordenador, pero muy probablemente preferirá probar suerte en otra web, donde se lo pongan más fácil. Incluso el mal sabor de boca que le deje al usuario hará que la próxima vez ni siquiera se moleste en entrar en nuestra web obligándole a buscar alternativas en la competencia.

No podemos permitir de ninguna manera que nuestra web no esté preparada para que pueda verse con calidad y sea completamente operativa desde un terminal móvil.

Apps Nativas de calidad

Otra manera de vender nuestro producto en un comercio móvil es, en vez de hacer al usuario acceder a nuestra web desde el navegador del teléfono, a través de una aplicación preparada para el efecto. El problema es que ofrecer una aplicación mal implementada o bien muy lenta, puede ser peor que no ofrecer nada. Las aplicaciones multi-plataforma o las web-apps, son mucho más baratas que las nativas, es cierto, pero la experiencia de usuario cae en picado cuando no se utilizan en terminales suficientemente potentes como para hacer que la aplicación fluya eficientemente. Tiempos de espera larguísimos, cuelgues, normalmente más pesadas y consumen más recursos. Todo un pack que puede hacer a nuestro posible consumidor querer no saber nunca nada más de nuestro comercio.

Yo mismo, después de haber desarrollado diversas aplicaciones, tanto en nativo Android como con herramientas de desarrollo multiplataforma, he podido comprobar el rendimiento de la misma aplicación desarrollada de ambas maneras y el resultado habla por sí mismo. La velocidad, fiabilidad y calidad ofrecida por una aplicación nativa está a un abismo de diferencia de una web-app.

Sistemas de pago sencillos y efectivos

En España, se producen 600.000 casos de intentos frustrados de pago online ¡cada día! Sí, sí. Los números asustan, o mejor dicho, preocupan. Todos estos casos que se producen a diario vienen originados por el mismo problema: las pocas facilidades que ofrecen los comercios a la hora de pagar. Filtros antifraude, denegaciones de tarjetas de crédito y falta de opciones de pago diversas.

Hay que tener en cuenta que cuantas más opciones ofrezcamos a la hora de pagar, las posibilidades de que el usuario acabe realizando la compra aumentan considerablemente: un 60% si sólo ofrecemos una, hasta un 72% si ofrecemos cuatro. PayPal, transferencia, tarjeta, contra reembolso… Y no sólo ofrecer distintos sistemas, sino que la plataforma online los muestre de manera sencilla de entender y de utilizar. Todo lo que sea facilitar el pago, hará contento al consumidor y a nuestros bolsillos!

 

 

 

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¡Hasta la próxima!

Autor Carlos Roig: Ingeniero Técnico en Telecomunicaciones, Programador Android Freelance y Co-Founder & Director Tecnológico de Bundoora, startup de analisis de datos y modelos predictivos.

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